top of page

No por ser alarmista ni mucho menos, es normal y es increíble cuando todo fluye de maravilla, pero recordemos que no tenemos la misma impresión de las cosas que nuestra pareja y tampoco pensamos igual.

En el mundo de las relaciones siempre estamos viviendo como la rueda de la fortuna, unos días es perfección y al siguiente todo lo contrario, esto no significa que no estemos aptos para las relaciones o que no seamos lo suficientemente capaces de mantener una, simplemente hay altibajos que se deben ir superando y, esto mismo hará que nuestra relación vaya tomando color y forma.

Por ejemplo, ¿Recuerdas que te he platicado lo mágica, maravillosa e increíble que es la relación que tengo con mi chico?, Bueno, pues te voy a seguir platicando aún más para que veas cómo todo en esta vida se mueve en círculos.

Resulta que después de ir de maravilla, muchos detalles, cartas, chocolates, pláticas interminables, una conexión casi sobrenatural y un sexo alucinante, así de la nada mi novio comenzó a alejarse. Dejaba de hablarme, prefería hablar por whatsapp con sus amigos a pesar que compartíamos la mesa; se desvelaba hasta que yo me durmiera solo en el cuarto y entonces aparecía el para acostarse dándome la espalda y, únicamente me hablaba por el Facebook, a pesar de estar prácticamente todo el día juntos. De igual manera dejó de tener tiempo para mí y, decía siempre estar muy estresado y hasta llegó a ser grosero conmigo y cuando digo grosero me refiero a que literalmente me mentó la madre.

Después de un tiempo de estar esforzándome y poniendo el 200% para que la relación funcionara, decidí que teníamos que hablar y lo hicimos pero absolutamente nada pasó porque él simplemente no aceptaba nada y se justificaba diciendo que tenía mucho estrés. En ese momento me di cuenta que ya no era posible, ni quería continuar estando con esa persona. Las cosas tan forzadas no llevan a ningún lado y mucho menos cuando sobre pasan tus propios límites como el llegar a ser grosero o evitar tener contacto siquiera visual conmigo.

Al principio me sentí triste, enojado y como que "no me hallaba" así que me permití darle su espacio a los sentimientos. Fueron unos días en que las emociones iban y venían y se mezclaban. Lloraba, andaba como “zoombie”, sentía que todo me lo recordaba, pero al final cedieron gracias a que logré canalizar mis emociones, esto es que entendí que mi energía tenía que dirigirla a mi presente como el trabajo, amigos, familia y las cosas que me gustan, a mí mismo principalmente. Y, entonces comprendí algo muy importante: por estar tratando de rescatar algo que en el fondo ya sabía que estaba perdido, me perdí de muchas cosas, como darme cuenta que la relación con mis padres va muy bien, que mis amigos han estado ahí apoyándome, que tengo un buen empleo que me gusta, que ya casi cumplo la meta de comprarme mi auto y no lo había disfrutado porque mis atenciones estaban en otras cosas.

He comprendido que no debemos limitarnos a creer que una relación lo es todo, sí nos aporta muchas cosas buenas debemos reconocerlo, pero no lo es todo, sobre todo cuando lo que estamos dejando a un lado es a nosotros mismos. Las relaciones son increíbles, maravillosas, mágicas!!! Pero si no somos capaces de alinearlo con todo nuestro entorno entonces algo no hará "click".

Ahora cuéntame ¿Y en tu relación todo es perfecto?

Es Mejor Decir Adiós

Cuando creemos que las relaciones van caminando perfectamente y que no existe poder humano ni persona ni nada que pueda separarlos ¡es cuando más atención debemos poner!

POR NESTOR ARIAS

Diciembre 2012

Día a Día

bottom of page