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Aaron decidió terminar su relación con Cristal el día que despertó en el pavimento de la entrada de su departamento. No recuerda cómo llegó ahí ni cuanto tiempo estuvo inconciente, “me temblaban las piernas, no podía caminar... tuve que agarrar un palo de escoba y usarlo para poder llegar a la sala de donde vivía.” La noche anterior Aaron se la había pasado con sus amigos fumando cristal meth y algo de mariguana, “me decían que parecía novato, que le fumara más... después de un rato sentí las manos frías y me las frotaba para calentarlas, luego el corazón comenzó a palpitarme más fuerte, me fui al baño a echarme agua en la cara y me caí, se me venía toda la vida en cachos, pasaba por una imagen de mi vida a otra, es súper feo... todo daba vueltas. Escucho a uno de mis amigos que me dice que trate de controlarlo o me voy a quedar retrasado, que es como un cassette que se repite y que se puede atorar. Me decían que me tranquilizara y tomara agua para que se me bajara.”

Aaron  llevaba ya casi el año desde que había comenzado a usar cristal meth, la primera vez fue a través de su hermano, “me dijo que era mejor que lo hiciera con él la primera vez que con alguien más.” Le pregunto a Aaron qué era lo que el meth le daba, “se te junta todo... el bullying y burlas en la escuela, la violencia en la familia, ahí va todo acumulado... te sientes solo, llegaba a la casa del trabajo solo, me ponía a leer un libro y me llamaban mis amigos a que me fuera con ellos. Siempre lo fumaba en grupo y servía para entablar conversaciones.”

Lo que comenzó con su hermano continuó con sus amigos, “a veces estás ahí, tomas refresco o cosas así y comienza la carrilla de porque estás tomando sólo refresco, y por no quedar mal y ser diferente pues usas. Sentía la presión, el compromiso de darle gusto a los demás.” Poco a poco Aaron comenzó a tener problemas con el trabajo, llegaba cansado y con sueño, a veces todavía high.

El hermano de Aaron comenzó a estar más envuelto en su iglesia, y decidió dejar las drogas y el alcohol. Esto le trajo problemas a Aaron y a su hermano, pues Aaron seguía usando meth y su hermano estaba tratando de dejarlo, “a veces cuando iba a la iglesia me lo topaba y ni nos saludábamos, era un golpe, éramos muy cercanos, mi cuñada me decía que mi hermano se agüitaba. Fue algo muy valiente para mí pedir disculpas, eso es muy difícil para mi y lo hice. Hablé con el pastor, le dije que quería hacer las paces con mi hermano.” Aaron y su hermano ya se hablan, pero el volver a formar una relación tan fuerte como antes tomará tiempo, “ya se perdió mucho, si nos comunicamos pero no como antes.” Toma tiempo.

POR ALEX MOYA

Diciembre 2012

los amigos, pero como yo me fui alejando ellos también se fueron alejando.”

Le pregunto a Aaron qué es diferente ahora sin el cristal meth y me dice “ya no me corren del trabajo y tengo más amigos, porque estaba atorado en el mismo grupo no hacía más amistades, ya salgo más.”

En México Aaron daba pláticas de salud a jóvenes, entre ellas sobre las drogas, “terminé viviendo la experiencia en mí mismo.” Le pregunto si aún batalla o se preocupa de volver a usar, “me preocupa de que si se la da oportunidad el poder rechazarla... lo que me motiva, lo que me ayuda a no volver a usar es mi familia y el pensar en que dirían los jóvenes que antes me veían dar pláticas.” Aaron nos da un consejo,“Mucho ojo por las tentaciones que puede haber por ahí, si estás empezando déjalas, después es demasiado tarde.”

 

A veces es suficiente el apoyo de la familia y la fuerza de voluntad, pero a veces necesitamos un poquito más. Si tienes preguntas sobre tu uso de sustancias o te gustaría platicar con alguien habla con Alex al 801-487-2323 o escríbele a alex@utahaids.org, no estás sol@.

Aaron tiene en Utah cuatro años, y se vino de Michoacán, México cuando su hermano le ofreció la oportunidad. Antes de venirse su mamá había estado luchando contra el cáncer y parecía que ya lo había vencido, una vez que Aaron llegó a Utah, su mamá le dijo que había vuelto a recaer. Aaron cree que su hermano le platicó a su mamá que “andaba en malos pasos,” y su mamá desde México hizo lo que pudo para hacer recapacitar a su hijo. Aaron tenía un tío que tenía problemas de alcoholismo y falleció por eso, ni su mamá ni él querían que Aaron cayera en esos pasos.

Ya va cerca del año desde que Aaron terminó con “Cristal”, el apoyo que recibió de su familia, su fuerza de voluntad y el tomar la decisión le ha permitido a Aaron no volver a usar meth, “no sólo es la adicción al meth, es también la adicción a

"No sólo es la adicción al meth, es también la adicción a los amigos, pero como yo me fui alejando ellos también se fueron alejando."

Gente

Cristal y Yo: Luchando Contra el Meth

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