top of page

Mi Camino: 

Soy gay y, entre otras cosas, VIH positivo

El vivir con VIH no nos hace tan diferentes a otros en este mundo. Nadie debería juzgar a nadie por una enfermedad. Hoy en día existen muchos tipos de enfermedades, desde la diabetes, enfermedades del corazón y la gripe común, hasta personas con incapacidades. Desde que me diagnosticaron el VIH mi vida cambió, me he convertido en una persona mas consciente de mi salud, y vivir un estilo de vida más saludable es muy importante. Me he hecho mas consciente de lo que puede afectar mi sistema inmunológico, en este estado no puedo arriesgarme a debilitar mis defensas.

 

A veces siento que no he valorado la vida y, en mi opinión, he dejado ir muchas cosas importantes. Pero hoy tomo las riendas y sigo adelante. No iba a dejar que mi estatus de VIH me definiera o que me conocieran como “el chico con VIH”. Soy un ser humano, un tío, un hermano, una persona que hace trabajo voluntario y ayuda a la comunidad, un amigo para aquellos que lo necesitan, un trabajador que cuida y provee para su familia y sí mismo, soy alguien que ama. Espero que mediante mis acciones pueda hacer una diferencia en este mundo, estoy cansado de esconderme y es tiempo de levantar mi voz.

 

Me alegra el apoyo que recibo de mis amigos y familia. Apoyo para cualquier cosa y de cualquier persona siempre es bueno, significa que no estás solo. He sido bendecido con una familia que no solamente ha aceptado que soy gay sino que no me ha dejado solo cuando se trata del VIH. En la cultura Hispana el ser gay es visto como algo malo porque no cumples con los estándares del machismo.

 

No hay un momento durante el día cuando si necesito hablar mis amigos me rechazarían. Son mi apoyo número uno y mi pilar de fortaleza en mi vida. El ver y lograr mas allá del estigma de ser gay y tener VIH es un gran logro, por eso le aplaudo a quien lo logra. Además de mis amigos y familia, otro pilar de fortaleza e inspiración es mi pareja quien entre otras cosas es VIH negativo. Siempre ha estado a mi lado, desde el principio y nunca me ha desertado de ninguna de mis citas con los doctores, juntos nos hemos educado sobre el sexo más seguro. Él es un hombre que realmente tiene un gran corazón y ve mas allá del VIH. Sus pensamientos y palabras han sido: “No puedo dejar de amar o aprender a no amar a alguien que tiene el VIH, es como no amar a alguien porque tiene gripe. Lo que necesitamos hacer es tener precaución y protegernos." 

 

Mi única experiencia negativa en mi familia es con mi madre. No me era permitido mencionar nada, todo era tabú. Mi madre es una pastora y las cosas para ella están organizadas de cierta forma, yo tenía que mantener una imagen para la iglesia de quien yo era. Por años viví el abuso de vivir en una sociedad que dice que quien yo soy ES pecado, y me enseñaron que era un pecador y que para vencer eso tenía que cambiar mis manerismos y convertirme en alguien como mi madre, un pastor.

 

Al crecer luché conmigo mismo. Creía que en los ojos de Dios ser gay era un pecado, y por eso me fui en mi propia búsqueda espiritual. Con todos mis estudios, investigación y muchos debates con gente espiritual he llegado a la conclusión de que yo soy quien soy por una razón, y un camino ha sido elegido para mí. Nunca vuelvo la mirada hacia atrás o me arrepiento de ninguna decisión, fue mi experiencia de aprendizaje. Vivo cada momento del día, yo tengo mis causas y creencias y mi madre tiene las suyas, y por nuestras diferencias y puntos de vista nunca tuve una relación saludable con mi madre. A pesar de nuestras diferencias, no iba a ocultar mi estatus de VIH a mi madre. Es mi madre y tiene derecho a saber.

 

Mi madre es una persona educada y no iba a andar con rodeos, decidí decirle al mismo tiempo que soy gay y que tengo VIH. Al final no me dio mucho de su aceptación, pero no permití que esto me bajara el ánimo. Yo se quien soy y cuales son mis creencias y voy a luchar por ellas. La palabra valor está cargada de significado.

 

Descubre que es lo que quieres en la vida y lucha por ello, si no lo haces hoy, ¿entonces cuándo? Sólo porque tengamos VIH no quiere decir que debemos limitarnos al vivir. Me he puesto nuevas metas y no voy a permitir que nada se interponga en mi camino, puede ser un proceso largo pero se que lo lograré. El VIH es una incapacidad sólo si lo permitimos. Este viaje que es la vida no tiene porque ser una caminata solitaria. Habla con tus amigos, familia, grupos de apoyo, date cuenta que no estás solo. El VIH no es una razón para sentir que no vales. Mi nombre es Antonio y estoy orgulloso de decir que soy un chico gay Latino-Americano, quien entre otras cosas es VIH positivo.

POR ANTONIO

Octubre 2012

 

 

La mamá de Antonio es una pastora cristiana, cuando él salió del closet y le dijo que era gay y VIH positivo, las cosas no salieron muy bien. Aún así, encontró amor, apoyo y aceptación de otras personas, incluyendo a su pareja, quien entre otras cosas, es VIH negativo.

Gente

bottom of page