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Recuerdo tantos veranos ‘ peligrosos’ y ‘criminales’ de mi adolescencia  donde yo iba por la costa del Golfo muy espigadita, uno, dos; moviendo cadera, uno, dos; talones raspados de arena, uno, dos; chancletazo, chancletazo, uno, dos y vistiendo ropa seductora al sol.

 

‘’¡ándale mulata, déjate gozar!’, ‘¡ándale mulatita, te prometo que nada más la puntita, déjate amar!’ y como yo no quería aparentar ser coqueta, cedía ante su llamados y  sus promesas ‘de puntas’  que se deshacían al contacto de los cuerpos nuestros ensopados en sudor, uno, dos, “¡Ay Mamita!”¡Me perdí! ¿A qué estaba yo cediendo? ¡Ah sí!  A las peticiones de ustedes queridos lectores que quieren a fuerzas que les comparta recetas de hechizos de ‘amarre.’   Para ser sincera no me gusta practicarlos independientemente de su efectividad, puesto que pueden atraer un alto precio a pagar cuando  se consigue al fin lo anhelado.

 

Una jura que sin ese infame que hace caso omiso de nuestra presencia,  la vida no encuentra sentido y estamos dispuestos inclusive a cometer la flagrante estupidez, de vender el alma al morador del averno, con tal de lograr que nos corresponda en el querer.

 

Pero no siempre, para ser más certera, ¡casi nunca vale la pena!   Abro la boca porque tengo experiencia, puedo decir sin temor a equivocarme que “Los sagitarios no vale la pena!”, perdón quise decir ”Los hombres no valen tanto la pena de una tener que andar malbaratando lo que las estrellas depositaron con tanto misticismo en nuestros cuerpos hambrientos de sexo y calor!  

 

Sin embargo la gente quiere más que dieta y ejercicio para conseguir sus metas y recurren al oráculo para obtener respuesta. Recuerden que nada se entrega sin precio y menos tarde que temprano lo terminarán pagando. He aquí el hechizo de amor:

 

  1. Consigue o hurta (en caso de que te quieras hundir más en el fango de la decadencia) un objeto personal que él haya usado por mucho tiempo.

  2. En los dominios de las sombras, cuando vayas a acostarte, vas a ponerte el objeto en el centro del pecho y pensarás en él (¡como si no lo hubieras hecho ya todo el día!) con intensidad desbordada hasta que  pierdas conciencia y te duermas.

  3. ‘Nueve noches harás el ritual, nueve noches continuas lo harás, y en un viernes  al salir el sol, una parte de su objeto quemarás.’

  4. Las cenizas tienen que tocar su piel, aquí entra tu ingenio (o tu urgencia)  Así que guárdalas y las deslizas por su cuerpo en un abrazo playero  o por su mano cuando lo saludes.

  5. Ni se te ocurra dárselas de tragar, ¡se puede morir o intoxicar! Sólo que se deslicen por su piel.

 

Recomendación final: Piensa bien si es él lo que en verdad quieres y si merece que utilices las artes ocultas para conseguirlo. Yo prefiero utilizar hechizos para olvidar personas o protegerme de las vibraciones mal intencionadas de gente envidiosa y cargada de veneno.

 

No me hago responsable de las consecuencias que termines pagando yo sólo cumplo con publicarlo. 

POR EURIDICE SELENE

Agosto 2013

 

 

 

 

Queridos aferrados a los designios de los astros y el polvo estelar,

 

He cedido a sus demandas,  como lo hice a las necesidades sexuales de aquellos  lancheros fornidos y peludos de mi natal Veracruz.

Hechizos de "Amarre"

El Oráculo

Photo: Timo/creativecommons.org

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